Empleo: 510.000 nuevos titulados al año, el gran reto de absorber una juventud cada vez más cualificada

Cada año, unos 510.000 jóvenes cualificados se incorporan al mercado laboral marroquí.

El 08/07/2026 a las 17h58

¿Cómo convertir el dividendo demográfico en un motor de crecimiento y no en un factor de desequilibrio social? Con más de 510.000 nuevos titulados que se incorporan cada año al mercado laboral, Marruecos se enfrenta a un desafío estructural en materia de empleo. El lanzamiento del Pacto para las pymes refleja la voluntad de convertir a las pequeñas empresas en un motor de creación de empleo cualificado y de competitividad.

El principal reto económico de Marruecos ya no consiste únicamente en acelerar el crecimiento, sino en su capacidad para crear suficientes puestos de trabajo que permitan absorber una población activa cada vez más cualificada. Sobre esta cuestión centró su intervención el ministro de Industria y Comercio, Ryad Mezzour, durante el lanzamiento de la oferta integrada «PACTE TPME, Bank of Africa & Maroc PME», al considerar que el fortalecimiento de las microempresas y de las pequeñas y medianas empresas constituye hoy un desafío tanto económico como social.

«Nuestro país está en plena transformación. Ha cosechado éxitos en numerosos ámbitos, pero aún le falta uno fundamental: elevar el nivel y la capacidad de nuestro tejido económico para ofrecer una vida digna a nuestros jóvenes ciudadanos», afirmó el ministro. A su juicio, se trata de «una urgencia enorme», ya que las expectativas de la juventud superan actualmente la capacidad del mercado laboral.

Este análisis coincide con la evolución de la economía marroquí. Aunque la diversificación industrial, el aumento de las exportaciones y la mejora del atractivo del Reino han reforzado varios sectores productivos, esta dinámica todavía no se ha traducido en una creación de empleo suficiente para absorber el creciente número de nuevos titulados.

El diagnóstico presentado por Ryad Mezzour refleja la magnitud del desequilibrio. Cada año se incorporan al mercado laboral unos 180.000 titulados universitarios y 330.000 graduados de la formación profesional, lo que supone un total de 510.000 nuevos trabajadores cualificados. Sin embargo, incluso en los años de mejor coyuntura económica, la economía marroquí solo genera alrededor de 250.000 empleos netos.

«Nos enfrentamos a un importante desequilibrio. Más de 510.000 jóvenes cualificados llegan cada año al mercado laboral, mientras que la capacidad de creación de empleo sigue siendo insuficiente. Nos faltan cerca de 100.000 puestos de trabajo al año», explicó.

Más allá del volumen, el ministro insistió en la calidad del empleo. «Nuestra economía debe crear entre un 40% y un 50% más de puestos de trabajo, pero también empleos de mayor calidad», subrayó, al considerar que el aumento del nivel formativo de la juventud marroquí ha transformado profundamente sus expectativas.

Esta evolución refleja un cambio estructural de la economía. Los jóvenes titulados buscan mayores oportunidades de desarrollo profesional, mejores salarios y empleos con un mayor valor añadido, mientras que algunos sectores tradicionales tienen dificultades para encontrar trabajadores.

La paradoja señalada por el ministro pone de manifiesto una transformación profunda de las necesidades del mercado laboral. Diversos sectores sufren actualmente escasez de mano de obra pese al elevado desempleo entre los jóvenes cualificados.

«Hay cosechas que permanecen en los árboles por falta de trabajadores. La construcción se enfrenta al mismo problema. También el turismo y la industria del cableado», señaló Ryad Mezzour.

Según el ministro, esta situación no responde tanto a una falta de trabajadores como a un cambio en las aspiraciones profesionales. A medida que aumenta el nivel educativo, los jóvenes buscan empleos que ofrezcan mayor estabilidad, mejores ingresos y perspectivas de carrera.

El reto, por tanto, es doble: incrementar el volumen de empleo creado y, al mismo tiempo, transformar el tejido productivo hacia actividades capaces de absorber una mano de obra cada vez más cualificada.

Las pymes, en el centro de la estrategia

Es precisamente en este contexto donde se enmarca el Pacto para las pymes. Facilitando el acceso a la financiación, al acompañamiento y a los programas de desarrollo empresarial, la iniciativa pretende acelerar el crecimiento de las pequeñas empresas, que constituyen la mayor parte del tejido económico nacional.

El objetivo va más allá del simple apoyo al emprendimiento. Se trata de convertir a las microempresas y pymes en el principal motor de creación de empleo formal y en un instrumento para impulsar la modernización de la economía marroquí.

Esta ambición también se refleja en la hoja de ruta de Maroc PME. Su director general, Anouar Alaoui Ismaili, anunció que la agencia pretende apoyar a 4.000 pymes de aquí a 2030, unas 800 empresas al año, con el objetivo de contribuir a la creación y preservación de 54.000 puestos de trabajo.

Aunque esta meta solo cubre una parte de las necesidades anuales del mercado laboral, refleja la voluntad de los poderes públicos de actuar sobre el principal motor de creación de empleo que representan las pymes en la mayoría de las economías desarrolladas.

No obstante, esta estrategia se desarrolla en un contexto internacional cada vez más complejo. Ryad Mezzour advirtió sobre los efectos combinados de la revolución tecnológica y el regreso de las políticas proteccionistas.

Según el ministro, la inteligencia artificial está reduciendo progresivamente la demanda de perfiles júnior precisamente cuando Marruecos atraviesa un importante dividendo demográfico. «Nos enfrentamos, por tanto, a un doble desafío: culminar con éxito nuestra transición demográfica y absorber al mismo tiempo un gran impacto tecnológico», concluyó.

Por Mouhamet Ndiongue
El 08/07/2026 a las 17h58