Marruecos está a punto de ganar una nueva ventana de visibilidad ante los inversores internacionales. JPMorgan prevé lanzar a finales de septiembre el GBI-EM Edge, un índice destinado a seguir la deuda soberana denominada en moneda local de 26 mercados frontera. El nuevo indicador abarcará cerca de 330.000 millones de dólares de deuda y situará a Marruecos entre los países con mayor peso potencial dentro de esta nueva referencia financiera.
Según una nota de JPMorgan consultada por Reuters, el índice incluirá países como Egipto, Vietnam, Marruecos, Kazajistán, Bangladesh, Pakistán, Nigeria y Sri Lanka. Ningún país podrá superar una ponderación del 8%, mientras que el continente africano representará cerca del 45% del conjunto del índice.
La incorporación de Marruecos tiene especial interés porque el índice estará dedicado a bonos soberanos emitidos en las monedas nacionales de estos mercados. Para que un título pueda formar parte del nuevo indicador deberá representar al menos 250 millones de dólares y contar con un vencimiento residual mínimo de dos años y medio. El peso definitivo de Marruecos todavía no ha sido determinado.
¿Qué puede cambiar para Marruecos?
La principal consecuencia inmediata es una mayor visibilidad del mercado de deuda marroquí entre los gestores internacionales especializados en renta fija. Los índices de referencia son utilizados por los fondos para comparar el comportamiento de sus carteras y, en determinados casos, para orientar sus inversiones. La inclusión de Marruecos significa, por tanto, que los bonos del Tesoro emitidos en dírhams pasarán a formar parte de un nuevo universo seguido de cerca por los inversores especializados en mercados frontera.
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Esto no significa que todos los fondos que sigan el índice tengan que invertir automáticamente en Marruecos. Los fondos que replican un índice pueden ajustar sus carteras a su composición, mientras que los gestores activos mantienen margen para sobreponderar o infraponderar determinados mercados. Sin embargo, la presencia de Marruecos en el GBI-EM Edge introduce una nueva referencia para evaluar el mercado marroquí y puede ampliar el número de inversores que analizan sus bonos soberanos.
El efecto potencial también puede extenderse a la liquidez del mercado secundario. Si la inclusión genera una demanda adicional de bonos del Tesoro marroquíes, podría aumentar el número de operaciones y favorecer una mayor profundidad del mercado. Según la prensa económica marroquí, la magnitud de este efecto dependerá, entre otros factores, del peso definitivo del Reino en el índice y de los capitales que realmente estén vinculados a esta nueva referencia.
Una nueva referencia para la deuda en dírhams
El GBI-EM Edge cubrirá aproximadamente 330.000 millones de dólares de deuda de 26 economías. Su rendimiento nominal se sitúa en torno al 10,4%, unos 440 puntos básicos por encima del principal índice de JPMorgan dedicado a la deuda de los mercados emergentes en moneda local. Las simulaciones históricas citadas por Reuters muestran además un rendimiento anualizado superior en 1,2 puntos porcentuales durante los nueve años anteriores.
El lanzamiento se produce en un contexto de fuerte crecimiento de la deuda negociable en moneda local de los mercados emergentes. Según los datos citados por Reuters, este universo se ha triplicado aproximadamente durante la última década hasta alcanzar cerca de un billón de dólares. El nuevo índice de JPMorgan cubrirá alrededor de un tercio de ese mercado.
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Para Marruecos, el interés reside también en la naturaleza de esta financiación. Una mayor presencia de inversores extranjeros en deuda denominada en dírhams puede contribuir a diversificar la base de compradores del Tesoro sin que ello implique directamente un aumento de la deuda denominada en moneda extranjera. El Fondo Monetario Internacional también ha destacado la importancia de desarrollar los mercados de deuda en moneda local como mecanismo para reducir determinadas vulnerabilidades asociadas al endeudamiento en divisas.
Más visibilidad, pero sin efectos automáticos
La inclusión de Marruecos en el nuevo índice no garantiza por sí sola una reducción de los tipos de interés ni una entrada determinada de capitales. El impacto dependerá de la ponderación que finalmente reciba el Reino, de los títulos que sean elegibles y del volumen de fondos que utilicen realmente el GBI-EM Edge como referencia.
No obstante, el cambio tiene una dimensión estratégica para el mercado financiero marroquí. A partir del lanzamiento del índice, los bonos soberanos en dírhams de Marruecos estarán integrados en una nueva referencia internacional seguida por gestores de renta fija de todo el mundo, junto a mercados como Egipto, Vietnam, Nigeria o Pakistán.
La operación refuerza así la internacionalización del mercado de deuda marroquí y puede contribuir, progresivamente, a ampliar su base de inversores.
