Marruecos participa en la 35.ª edición del Salón Internacional del Libro de Abu Dabi con un pabellón dedicado a mostrar la riqueza y diversidad de su producción cultural e intelectual. La presencia marroquí incluye nuevas publicaciones y obras dedicadas a diferentes ámbitos del conocimiento, desde el patrimonio y la historia del Reino hasta la novela, la literatura infantil, la filosofía, la poesía, el deporte y las distintas expresiones artísticas.
La participación marroquí en este encuentro, celebrado del 13 al 18 de septiembre por el Centro de Lengua Árabe del Departamento de Cultura y Turismo de Abu Dabi bajo el lema «Pasemos página: leamos el mundo», busca dar mayor visibilidad a la producción intelectual nacional y al libro marroquí en toda su diversidad temática. También pretende ampliar la proyección internacional de la cultura marroquí y reforzar sus vínculos con otros espacios culturales del mundo árabe.
En declaraciones a la MAP, el presidente de la Unión de Editores Marroquíes, Tarik Slaiki, señaló que esta edición representa la participación más importante de Marruecos en los últimos años en esta cita internacional. En total, 14 editoriales procedentes de Rabat, Casablanca, Tánger, Tetuán y Salé están presentes en el salón.
Slaiki destacó asimismo la singularidad de la cultura marroquí, enriquecida por múltiples influencias históricas y civilizatorias. En este sentido, subrayó que Marruecos es el único país participante en el salón que presenta libros, obras y publicaciones en varias lenguas, un elemento que refleja la diversidad de su producción editorial e intelectual.
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La presencia marroquí constituye también una oportunidad para establecer nuevos vínculos culturales con los países del Mashreq árabe. La participación de escritores e intelectuales marroquíes permite proyectar esta producción hacia nuevos públicos, mientras que el editor desempeña, según Slaiki, el papel de «portador de la antorcha» y de intermediario entre el autor marroquí y el lector árabe.
La amplitud de la participación también refleja la dimensión internacional del salón, que reúne a expositores de 95 países y a escritores, pensadores y académicos procedentes de diferentes partes del mundo. El programa de esta edición incluye cerca de 1.500 actividades vinculadas a la proclamación de 2026 como «Año de la Familia» en Emiratos Árabes Unidos y al papel de la cultura en la formación del individuo y la cohesión social.
El programa incluye además encuentros y debates, seminarios de investigación, presentaciones y firmas de libros, así como acuerdos de cooperación y distribución. También se han puesto en marcha iniciativas dirigidas a jóvenes y estudiantes sobre cuestiones como la inteligencia artificial, la cultura y la economía digital.
Esta edición dedica asimismo un espacio especial a la «cultura de los Balcanes», en colaboración con Macedonia del Norte, país invitado de honor. La iniciativa busca poner en valor la diversidad de las experiencias humanas y reforzar el diálogo entre culturas a través del conocimiento y la creatividad.
Los organizadores han elegido este año al lingüista Al-Jalil ibn Ahmad al-Farahidi, uno de los principales fundadores de la tradición científica de la civilización araboislámica, como figura central de la edición. La elección refleja una concepción de la cultura en la que el patrimonio no se limita a preservar el pasado, sino que puede convertirse en una fuente de conocimiento y creación para el futuro.
El «Libro del mundo» de esta edición es «Don Quijote», una de las obras más conocidas de la historia de la literatura y un ejemplo de cómo una creación literaria puede atravesar lenguas, culturas y épocas.
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El salón acoge también el programa «Noches de poesía», con una serie de veladas, encuentros y sesiones de análisis en las que participan destacados poetas árabes. La iniciativa busca reforzar la presencia de la poesía árabe en la escena cultural contemporánea y consolidar a Abu Dabi como una plataforma internacional para la creación literaria.
La participación marroquí muestra así una producción cultural que combina diversidad lingüística, patrimonio histórico y distintas disciplinas artísticas e intelectuales. Más allá de la promoción editorial, el salón ofrece al Reino un espacio para proyectar esta diversidad cultural hacia el mundo árabe y establecer nuevas conexiones entre autores, editores y lectores.
