El Gobierno español mantiene intacto su compromiso con la organización de la Copa del Mundo de 2030 junto a Marruecos y Portugal, pese a las voces que en los últimos días han reclamado revisar la participación del Reino en la cita mundialista.
El ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, dejó clara este viernes la posición del Ejecutivo. Preguntado por las iniciativas de Sumar y Vox para reclamar a la FIFA que excluya a Marruecos de la organización, evitó alimentar la polémica y recordó que los tres países presentaron conjuntamente la candidatura que finalmente resultó elegida.
«Ahora mismo, el Gobierno trabaja para que ese Mundial sea un éxito y es lo más importante», afirmó López.
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La presión llega también desde el Partido Popular, aunque con una reivindicación diferente. El PP envió este viernes una carta a la ministra de Deportes, Milagros Tolón, para exigir al Ejecutivo que garantice que la final del Mundial de 2030 se dispute en España o, en caso contrario, que el país reconsidere su participación en la organización.
«Una final cuyo Mundial no se juega en España no debería ser organizado por España», declaró la vicesecretaria de Coordinación Sectorial del PP, Alma Ezcurra, quien defendió que España debería albergar el encuentro decisivo porque, entre otros argumentos, «lideramos la organización desde el principio».
Frente a esta sucesión de presiones políticas, López evitó pronunciarse sobre dónde debería jugarse la final y se remitió al proyecto común aprobado por la FIFA: Marruecos, España y Portugal organizarán conjuntamente el Mundial de 2030, y la prioridad del Gobierno español, aseguró, es trabajar para que la competición «sea un éxito».
