La salida de la MINURSO lleva a Ivanko a negociar con Rabat y deja al títere de Argelia en el banquillo

Vehículos de la MINURSO. . AFP or licensors

El 04/11/2026 a las 09h45

Para organizar la salida de la MINURSO, su jefe, el ruso Alexander Ivanko, se desplazó a Rabat. No a Tinduf. El Polisario, que reclamaba a gritos que la misión se mantuviera, ni siquiera ha sido consultado sobre su desmantelamiento. Ivanko sabe con quién trata: las decisiones del movimiento se toman en Argel. Moscú, que vetó la resolución en favor de las tesis argelinas, tampoco se dirige más que a Marruecos y Argelia. El Polisario ya solo existe como pantalla de Argel.

El calendario se resume en dos etapas. El lunes 2 de noviembre, en Laâyoune, Alexander Ivanko, representante especial del secretario general de la ONU para el Sáhara Occidental y jefe de la MINURSO, informó a parte del personal sobre las modalidades de la retirada. Al día siguiente se desplazó a Rabat para reunirse con responsables marroquíes y hablar, entre otros asuntos, del calendario de salida, informa RFI. Según la emisora francesa, antes de ese viaje Ivanko no se reunió con ningún representante del Polisario y no está previsto que lo haga.

La operación es de gran envergadura. Según ONU Info, habrá que repatriar a unos 160 observadores militares y 180 civiles, cerrar trece instalaciones, entregar el material y rescindir los contratos. Todo se lleva a cabo en un territorio administrado por Marruecos: la sede de Laâyoune, que Rabat cedió gratuitamente a la misión en 1991, y la mayoría de sus instalaciones logísticas. Por eso, es lógico que las cuestiones prácticas de la retirada se acuerden con Marruecos.

El Polisario, en cambio, ha quedado al margen. La paradoja resulta especialmente amarga para un movimiento que todavía el 1 de noviembre exigía que la MINURSO se mantuviera «tal como fue creada en 1991» y que había celebrado el veto ruso. Sus dirigentes aplaudieron la decisión que dejó a la misión sin mandato. Pero no tienen voz en la manera en que se marcha.

La decisión de Alexander Ivanko no es fruto de un descuido. El diplomático conoce el expediente mejor que nadie: dirige la MINURSO desde 2021, después de haber sido su jefe de gabinete durante doce años. Sabe quién administra el territorio, quién pone las instalaciones a disposición de la misión, quién concede las autorizaciones y quién toma realmente las decisiones en Tinduf. También sabe que el Polisario, que no es un Estado, carece de autonomía para decidir: sus posiciones se fijan en Argel, que lo acoge, financia y arma, y habla en su nombre en los foros internacionales. Negociar con el movimiento sería tratar con quien pone la voz, en vez de con quien sostiene el micrófono.

Esta lectura no es exclusiva del jefe de la MINURSO. También la comparte Moscú. En el comentario que publicó el 1 de noviembre, tras el veto, el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso se refirió a «las partes directamente interesadas, entre ellas Marruecos y Argelia». Su portavoz, Maria Zajárova, aseguró que Rusia mantiene «un contacto estrecho» con sus «socios argelinos, marroquíes y otros». El Polisario no aparece mencionado ni una sola vez. Ni siquiera la potencia que vetó la resolución en favor de sus tesis lo incluye entre sus interlocutores.

Alexander Ivanko, diplomático ruso de formación con trayectoria en el periodismo y la OSCE, actúa aquí como funcionario de la ONU. Sin embargo, su proceder coincide con el de su país de origen: los interlocutores reales son los Estados. Marruecos administra el territorio y Argelia dicta al Polisario qué hacer. Lo demás es pura escenificación.

La resolución 2797, aprobada en octubre de 2025, ya lo había dejado por escrito al invitar expresamente a Argelia a la mesa de negociaciones. La salida de la MINURSO lo confirma sobre el terreno. Treinta y cinco años después de su creación, la misión se marcha del Sáhara para cerrar cuentas con Rabat, sin pasar siquiera por Tinduf.

El Polisario aplaudió el veto. Ahora descubre que ni siquiera le preguntan antes de apagar la luz.

Por Hajar Kharroubi
El 04/11/2026 a las 09h45