Marruecos y Hong Kong han dado un nuevo paso en su cooperación en materia de integridad y lucha contra la corrupción. El presidente de la Instancia Nacional de Probidad, Prevención y Lucha contra la Corrupción (INPPLC), Mohamed Benalilou, y el comisario de la Comisión Independiente de Lucha contra la Corrupción de Hong Kong, Danny Woo, firmaron el martes en Hong Kong un memorando de cooperación que establece un marco institucional estable y duradero para el trabajo conjunto entre ambas instituciones.
El acuerdo permitirá pasar de contactos puntuales a una cooperación más estructurada, con intercambio de conocimientos, experiencias y buenas prácticas, además de programas para reforzar las capacidades profesionales e institucionales. También abre la puerta al desarrollo de iniciativas conjuntas en materia de prevención y lucha contra la corrupción. Para Marruecos, esta cooperación ofrece la posibilidad de aprovechar la experiencia acumulada por Hong Kong en este ámbito, mientras que la parte hongkonesa podrá reforzar sus intercambios con una institución marroquí especializada y conocer la experiencia del Reino en materia de integridad y prevención.
La importancia del memorando radica también en el modelo de lucha contra la corrupción desarrollado por la Comisión Independiente de Hong Kong desde su creación en 1974. Durante más de cinco décadas, esta institución ha basado su actuación en la combinación de tres pilares, la aplicación de la ley, la prevención y la sensibilización de la sociedad. La visita de Benalilou permitió conocer de cerca este enfoque y analizar cómo estas herramientas pueden contribuir a responder a los nuevos desafíos que afrontan las instituciones encargadas de combatir la corrupción.
El memorando permitirá además ampliar progresivamente los ámbitos de cooperación y establecer una plataforma permanente para intercambiar experiencias y desarrollar nuevas acciones comunes. Esta dimensión resulta especialmente relevante para Marruecos en un contexto en el que la transparencia y la integridad están cada vez más vinculadas a la confianza de los ciudadanos, la mejora del entorno empresarial y la atracción de inversiones. Una mayor cooperación institucional en este terreno puede contribuir a reforzar los mecanismos de prevención y a consolidar la confianza necesaria para el desarrollo económico.
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La cooperación no se limitará al ámbito bilateral. Durante la visita también se abordó el fortalecimiento de la acción internacional a través de la Asociación Internacional de Autoridades Anticorrupción (IAACA), especialmente en un momento en que la lucha contra la corrupción requiere respuestas coordinadas frente a fenómenos que trascienden las fronteras. Benalilou y Woo intercambiaron además puntos de vista sobre las prioridades de la organización y sobre la próxima conferencia anual de la IAACA, que se celebrará del 24 al 26 de noviembre en Marrakech y coincidirá con el vigésimo aniversario de su creación.
Esta dinámica adquiere una dimensión adicional por la participación de Marruecos en el «Belt and Road Summit» de Hong Kong. Para la INPPLC, la presencia de las cuestiones de integridad y transparencia en los espacios de diálogo económico y financiero es fundamental, ya que la prevención de la corrupción contribuye a generar confianza, mejorar el entorno de negocios y acompañar los proyectos de cooperación e inversión. En este sentido, el memorando entre ambas instituciones puede favorecer un entorno más seguro y transparente para las relaciones económicas, al tiempo que refuerza la posición de Marruecos en los foros internacionales especializados.
La firma del acuerdo refleja, en definitiva, una estrategia que vincula la lucha contra la corrupción con el fortalecimiento de la cooperación económica y la confianza institucional. Para Marruecos, supone ampliar sus alianzas y acceder a conocimientos y experiencias internacionales en materia de prevención, control y sensibilización. Para Hong Kong, representa una nueva vía de intercambio con Marruecos y con el espacio africano. Ambas partes podrán así desarrollar capacidades, compartir buenas prácticas y coordinar respuestas ante nuevos desafíos, consolidando una cooperación orientada tanto a la integridad pública como a un entorno económico más transparente y fiable.
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