El acondicionamiento del valle del Bouregreg ha concedido un lugar destacado a las zonas verdes, convertidas en uno de los principales atractivos de este gran proyecto de renovación urbana. Entre ellas se encuentra un parque paisajístico acondicionado en la orilla de Salé, que atrae a diario a numerosos paseantes.
Una de las particularidades de este espacio es su pasarela peatonal, que permite adentrarse sobre uno de los brazos del río y disfrutar al mismo tiempo de una panorámica despejada del valle del Bouregreg. Desde esta estructura, los visitantes contemplan unas vistas privilegiadas del Gran Teatro de Rabat, la Torre Hassan y el Mausoleo Mohammed V, en un paisaje donde el patrimonio histórico y las infraestructuras contemporáneas se dan la mano.
En busca de algo de frescor durante este periodo de intenso calor, los visitantes comienzan a llegar a media tarde y suelen prolongar sus paseos hasta bien entrada la noche. Numerosas familias, especialmente procedentes de Salé, valoran tanto la cercanía del lugar como su buen mantenimiento.
«El lugar es ideal durante el verano, tanto para nosotros como para los niños», explica uno de los paseantes a Le360.
Situado entre Rabat y Salé, el valle del Bouregreg se extiende a lo largo de cerca de 6.000 hectáreas alrededor del estuario del río. Verdadero nexo de unión entre ambas ciudades, desde hace varios años es objeto de un ambicioso programa de acondicionamiento destinado a poner en valor su patrimonio natural, paisajístico e histórico, al tiempo que crea nuevos espacios de ocio y paseo abiertos al público.
