Los primeros exámenes realizados al corazón de Abderrahim Fakir, un marroquí de 42 años que murió en Bolonia el pasado 19 de julio mientras era inmovilizado por dos agentes de policía, no han detectado ninguna patología cardíaca previa. Así lo informa la agencia de prensa italiana ANSA.
ANSA recuerda que la autopsia, realizada el 24 de julio, reveló como principales hallazgos la presencia de sangre en los pulmones y signos de aplastamiento.
Habrá que esperar todavía varias semanas para conocer el informe definitivo de esta nueva pericia. «Los resultados toxicológicos e histológicos siguen pendientes», señala la misma fuente.
Abderrahim Fakir, marroquí de 42 años que llegó a Italia cuando tenía cinco, murió el 19 de julio después de que dos policías lo redujeran contra el suelo durante su detención en Bolonia. Los primeros resultados de la autopsia señalaron la presencia de sangre en los pulmones y amplias zonas de infiltración hemorrágica provocadas por la compresión en la espalda, un cuadro que el abogado Fabio Anselmo calificó de «asfixia mecánica violenta por compresión dorsal».
El análisis del teléfono móvil de la víctima ya ha aportado los primeros elementos a la brigada criminal de Bolonia, mientras que los exámenes complementarios a la autopsia deberán reanudarse a finales de mes. Treinta y nueve días después del suceso, el cuerpo del fallecido continúa retenido en Italia, mientras su familia reclama su repatriación a Marruecos.
