El amanecer del lunes 6 de julio de 2026 quedará grabado en la memoria como el día en que Marruecos evitó una tragedia. En una operación simultánea de precisión quirúrgica, la Fuerza Especial de la Dirección General de Vigilancia del Territorio (DGST) y la Oficina Central de Investigaciones Judiciales (BCIJ) desmantelaron una red terrorista de alcance nacional, dirigida desde el Sahel. Así fue una de las mayores operaciones antiterroristas de los últimos años, desde Aourir e Inezgane, epicentro del operativo y laboratorio secreto del comando.