Industria automotriz, aeronáutica, química… Marruecos ha logrado su «gran salto» hacia actividades industriales sofisticadas y se impone entre los principales polos de las cadenas de valor en África, según destaca el Banco Mundial. Sin embargo, este éxito esconde una paradoja: sólidamente conectado a los mercados europeos y con una amplia red de acuerdos comerciales, el Reino sigue anclado en una Unión del Magreb Árabe (UMA) considerada la comunidad regional menos integrada del continente.