«Debe jugarse en España y no en Marruecos», Louzán vuelve a la carga con la final del Mundial 2030

El 17/09/2026 a las 08h00

Tras las contundentes declaraciones del presidente de LaLiga, Javier Tebas, el presidente de la Federación Española de Fútbol, Rafael Louzán, vuelve a poner el asunto sobre la mesa y afirma que la final del Mundial de 2030 «debe disputarse en España y no en Marruecos». Una nueva intervención que confirma el creciente nerviosismo del fútbol español ante un partido cuya sede la FIFA todavía no ha adjudicado.

La final del Mundial de 2030 se está convirtiendo en una obsesión en España. Prácticamente no pasa un día sin una nueva declaración, una reivindicación o una advertencia. Y Rafael Louzán parece decidido a impedir que el asunto pierda intensidad. Este miércoles 16 de septiembre, el presidente de la Federación Española de Fútbol (RFEF) volvió a insistir en que la final «debe disputarse en España y no en Marruecos».

Ante el World Football Summit (WFS), celebrado en Madrid, Louzán retomó una vez más los argumentos españoles. «Los datos nos dan la razón y los argumentos también (...) Es evidente que la final debe disputarse en España (...) España es una garantía de éxito, no debe existir ninguna duda», declaró, citado por la agencia EFE.

Para el presidente de la RFEF, España lo tiene todo a su favor: su peso dentro de la organización, el número de sedes, su contribución económica, la experiencia acumulada y, naturalmente, la potencia de su fútbol.

«España es doble campeona del mundo, tiene los mejores clubes y la mejor Liga. No debe quedar ninguna duda de que, después del Mundial de 1982 y con un peso del 55% en la edición de 2030, tanto por el número de sedes como por su aportación económica, resulta evidente que la final debe disputarse en España. También hay que reconocer que organizamos muy bien los grandes acontecimientos», insistió.

Louzán llegó incluso a presentar España como el futuro «epicentro mundial del fútbol». Para ello, citó las finales de la Liga de Campeones previstas en el Metropolitano en 2027 y en el Camp Nou en 2028, a las que ya suma la del Mundial de 2030.

Infantino visitará Madrid

El dirigente español también anunció que Gianni Infantino viajará a Madrid durante el otoño. El presidente de la FIFA tiene previsto reunirse, entre otros, con el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez.

Louzán pretende aprovechar la visita para mantener «una larga conversación» con Infantino sobre los preparativos del Mundial. Resulta difícil imaginar que la final no ocupe un lugar destacado en esas conversaciones, dada la importancia que el asunto parece haber adquirido entre los responsables del fútbol español.

Esta nueva declaración es solo la última de una larga serie. A comienzos de septiembre, Rafael Louzán eligió Sebta, donde se encontraba junto al seleccionador Luis de la Fuente, para reclamar nuevamente la final.

Entonces afirmó que «no se entendería» que el partido no se disputara en España e incluso bromeó con la posibilidad de celebrarlo en Sebta si la ciudad dispusiera de un estadio con capacidad suficiente.

Pocos días después volvió a la carga y aseguró que España acogería la final «porque no puede ser de otra manera». Este miércoles, el discurso seguía siendo el mismo.

Tebas agita la amenaza de una retirada

Curiosamente, Louzán pide ahora «no entrar en la disputa» y apela a «la tranquilidad». Un llamamiento a la calma que contrasta con la sucesión de declaraciones públicas.

Rafael Louzán no está solo. La final del Mundial de 2030 se ha convertido en un tema recurrente entre los dirigentes del fútbol español, hasta el punto de que Javier Tebas fue mucho más lejos el martes, también durante el World Football Summit.

El presidente de LaLiga consideró que España debería «replantearse» su participación en el Mundial si Gianni Infantino fuera reelegido al frente de la FIFA y el organismo internacional adjudicara la final a Marruecos. «No sé si hay que retirarse o no, pero debemos replantearnos todo lo que estamos haciendo en torno al Mundial», declaró.

El debate español ha pasado así de reivindicar la organización de la final a plantear, aunque sea de forma hipotética, la amenaza de una retirada. Tebas ha vinculado además el expediente del Mundial de 2030 a su propio enfrentamiento con Infantino, cuya gestión cuestiona abiertamente. A cuatro años del torneo, la batalla por la final ya se libra mediante declaraciones públicas.

La política también entra en juego

El asunto ha dejado de limitarse a los responsables del fútbol. El propio Pedro Sánchez ha reivindicado la final para España, mientras varios dirigentes políticos españoles se han pronunciado durante las últimas semanas sobre el Mundial de 2030 y el papel de Marruecos en su organización.

Este miércoles, Louzán también abandonó el terreno estrictamente deportivo. De acuerdo con EFE, atribuyó las declaraciones de Fouzi Lekjaa a su «campaña electoral» y aludió tanto a sus ambiciones políticas en Marruecos como a la situación de Sebta.

Al mismo tiempo, el presidente de la RFEF afirmó que Marruecos era «un aliado por muchas razones», antes de precisar que los «mejores aliados» de España seguían siendo Portugal y los países sudamericanos vinculados al Mundial. Una curiosa manera de recordar la unidad de una candidatura conjunta.

Frente a este torrente de declaraciones, el contraste con Marruecos resulta llamativo. El país ha guardado prácticamente silencio ante la campaña que dirigentes deportivos, responsables políticos y medios españoles mantienen desde hace semanas en torno a la final.

Bastó finalmente una declaración de Fouzi Lekjaa para que el mundo del fútbol español volviera a desatarse. El presidente de la FRMF afirmó recientemente que la final se disputaría en el Gran Estadio Hassan II.

La FIFA, por su parte, todavía no ha adjudicado la sede de la final.

Por Adil Azeroual
El 17/09/2026 a las 08h00