¿Quién no ha hablado aún sobre la final de la Copa del Mundo en España? La cuestión empieza a plantearse seriamente. Del Ejecutivo a la Federación, pasando por LaLiga y el CSD, el choque culminante del Mundial 2030 se ha convertido, en cuestión de semanas, en un asunto primordial al otro lado del Estrecho.
El último en saltar a la arena ha sido José Manuel Rodríguez Uribes. El presidente del Consejo Superior de Deportes español (CSD) afirmó este jueves que su país dispone de «argumentos suficientemente sólidos» para persuadir a la FIFA de que le adjudique la final del torneo organizado conjuntamente por Marruecos, España y Portugal.
Tradición futbolística, calidad de las infraestructuras y experiencia en la organización de grandes eventos: Uribes considera que España tiene bazas de gran calado que poner sobre la mesa. No obstante, él mismo reconoce que la última palabra corresponderá a la FIFA, única entidad facultada para designar el estadio que albergará el encuentro decisivo.
El máximo responsable del CSD estima incluso que el organismo internacional podría tomarse su tiempo, eventualmente hasta 2029, para evaluar las infraestructuras sobre el terreno. Cita al Santiago Bernabéu y al Camp Nou, al tiempo que recuerda que el Gran Estadio Hassan II de Casablanca se encuentra todavía en fase de construcción.
Model of the Grand Hassan II Stadium in Benslimane.
Sin embargo, tras esta cautela institucional, el mensaje es nítido: España quiere esa final y ha movilizado a prácticamente la totalidad de sus estamentos políticos y deportivos para hacer oír su voz.
De Sánchez a Louzán, nadie se queda al margen
Pedro Sánchez ya había marcado el tono. A finales de agosto, el presidente del Gobierno español afirmó que su Ejecutivo trabajaría para conseguir la final, al considerar que España reunía «todas las condiciones» requeridas.
Rafael Louzán fue mucho más lejos. El titular de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) viene repitiendo desde enero que España «albergará la final». En los últimos días aseguraba no contemplar «otro escenario» y sostenía que España debía ser la nación elegida.
Javier Tebas también se sumó al debate, aunque con una postura divergente. El presidente de LaLiga, enzarzado en un pulso con la cúpula de la FIFA, sostiene ahora que mientras Gianni Infantino siga al frente del organismo, y «salvo sorpresa», la final recaerá en Marruecos. Pocos días antes llegó a sugerir la necesidad de «replantear» la posición de España en el Mundial 2030 si el país no obtenía el último partido del campeonato.
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El asunto ha sobrepasado los límites del ámbito deportivo. El Partido Popular interpeló al Gobierno de Sánchez sobre el expediente, y su portavoz, Borja Sémper, llegó a pedir que se «reconsidere» la participación española si se confirma la adjudicación de la final a Marruecos.
Un asunto de dimensión nacional
Las recientes declaraciones de Rodríguez Uribes completan un panorama profusamente argumentado. Gobierno, CSD, RFEF, LaLiga y oposición política: pocas veces la sede de un solo encuentro, por prestigioso que sea, ha suscitado semejante despliegue a cuatro años vista de la competición.
Y es que la final se ha convertido, con claridad, en algo más que una simple fecha del calendario en España: se presenta ya como el símbolo del peso específico del país en la organización del Mundial 2030.
Uribes insiste, de hecho, en un argumento recurrente durante las últimas semanas: España habría «pilotado» el proyecto desde su origen, antes de la incorporación de Marruecos. Una vía para recordar la antigüedad de la candidatura ibérica y transformarla en baza en la carrera por el partido supremo.
Queda, con todo, un detalle nada menor. Pese a las certezas exhibidas en diversos foros, la FIFA continúa recordando que no se ha adoptado decisión alguna. Tras las declaraciones de Fouzi Lekjaa señalando a Casablanca como sede de la final, el organismo rector del fútbol mundial volvió a precisar que su elección se anunciará «a su debido tiempo».
Hasta entonces, cabe esperar que España siga haciendo valer su postura. Habló Pedro Sánchez. Habló Rafael Louzán. Habló Javier Tebas. Acaba de hablar José Manuel Rodríguez Uribes y la oposición ha tomado la palabra.
Apenas queda por ver quién se pronunciará hoy. Las apuestas están abiertas.









