José Manuel Albares ha situado la cooperación diplomática con Marruecos en el centro de la respuesta española a la crisis migratoria de Sebta. El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación ha asegurado que la comunicación con Rabat fue «permanente desde el primer momento», tanto para contener la situación como para impedir que volviera a repetirse.
«Este diálogo diplomático ha sido esencial para facilitar el retorno de las personas que entraron y regresaron en menos de 24 horas y para gestionar el retorno de quien aún permanece en la ciudad», ha explicado Albares.
El jefe de la diplomacia española ha señalado que mantuvo contactos directos con su homólogo marroquí para solicitar un refuerzo de la vigilancia fronteriza, facilitar el regreso de quienes habían entrado irregularmente y adoptar medidas capaces de disuadir nuevas tentativas.
«Con las llamadas a mi homólogo marroquí, solicité refuerzo en la frontera, el retorno de quienes habían entrado de manera irregular y la adopción de medidas en la frontera para disuadir de nuevas entradas», ha detallado.
Albares también ha atribuido a esta coordinación el fracaso de una nueva convocatoria difundida para mediados de agosto. Su intervención refuerza así el reconocimiento expresado por otros miembros del Gobierno español al papel desempeñado por Marruecos desde el inicio de la crisis.
Los bulos como detonante de la crisis
El ministro ha situado el otro frente de la crisis en las redes sociales. A su juicio, la difusión de falsedades sobre la frontera española alentó las convocatorias y contribuyó a movilizar a quienes intentaron llegar a Sebta.
«Lo que empezó como una crisis migratoria provocada por falsedades también ha sido una batalla de narrativas ultraconservadoras y reaccionarias», ha afirmado. Albares ha advertido de que este fenómeno no puede entenderse sin las plataformas digitales, cuya moderación considera «un reto y un desafío político en todo el mundo».
El titular de Exteriores ha explicado que, en los días anteriores a la entrada masiva, se viralizaron en Marruecos contenidos publicados por supuestos influencers que difundían informaciones falsas sobre la posibilidad de cruzar la frontera. Muchas de esas cuentas, ha añadido, desaparecieron apenas unas horas después.
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Albares también ha denunciado la utilización política de las imágenes procedentes de Sebta, convertidas, en sus palabras, en «gasolina electoral para la extrema derecha». Publicaciones de perfiles con un enorme alcance, entre ellos Elon Musk, ayudaron a amplificar una narrativa que presentaba la situación como un colapso absoluto de la seguridad.
«Lo que se exportó no era información; se buscaba imponer el relato de un colapso de la seguridad y la denuncia de una amenaza civilizatoria», ha sostenido.
Ante esta batalla informativa, el Ministerio español de Asuntos Exteriores ha puesto en marcha una página web de verificación destinada a desmentir falsedades sobre migración y evitar que nuevos bulos vuelvan a alimentar convocatorias en las redes sociales.
