PAM vs RNI: ¿por qué el Ministerio de Finanzas está ya en el centro de la pugna?

El 28/08/2026 a las 09h50

La filtración de una grabación atribuida a Rachid Talbi Alami ha dado una nueva dimensión a la guerra abierta entre el RNI y el PAM. Más allá de las acusaciones de «fichaje» de candidatos y cargos electos, la polémica revela otra batalla, más estratégica, que podría librarse en torno a las principales carteras del próximo Gobierno, con el Ministerio de Economía y Finanzas en el centro.

En la grabación difundida, el presidente de la Cámara de Representantes y miembro del RNI afirma, en esencia, que si su partido mantiene la presidencia del Gobierno tras las elecciones legislativas del 23 de septiembre, Fouzi Lekjaa no asumirá la cartera de Finanzas, que seguiría en manos de Nadia Fettah, presentada como su «inquilina». Más allá del ataque dirigido contra el ministro delegado encargado del Presupuesto, sus palabras reflejan sobre todo la importancia que el RNI concede a conservar este departamento.

La cuestión trasciende así la batalla electoral. Detrás de los enfrentamientos por las candidaturas y de los cambios de partido de cargos electos entre las dos formaciones de la mayoría se perfila ya la futura composición del Gobierno que saldrá de las urnas.

El Ministerio de Economía y Finanzas ocupa un lugar particular en este escenario. Desde 2007, y salvo el paréntesis de Nizar Baraka entre 2012 y 2013, la cartera ha estado en manos de personalidades vinculadas al RNI o próximas a su órbita.

La secuencia comenzó con Salaheddine Mezouar, nombrado ministro de Economía y Finanzas en octubre de 2007. Por entonces miembro de la dirección política del RNI, permaneció al frente del departamento hasta enero de 2012.

Tras el paréntesis de Nizar Baraka, procedente del Istiqlal, Mohamed Boussaid asumió las riendas del departamento en octubre de 2013. Miembro del RNI, había ocupado anteriormente varias responsabilidades gubernamentales y territoriales, entre ellas las de wali de Souss-Massa y del Gran Casablanca. Tras su salida del Gobierno en 2018, regresó a la dirección del RNI y se convirtió en coordinador regional del partido en Casablanca-Settat, cargo que sigue desempeñando actualmente.

Su sucesor, Mohamed Benchaâboun, también pertenece a la órbita del RNI. Este tecnócrata procedente del sector bancario asumió la dirección del Ministerio en 2018 y permaneció en el cargo hasta 2021.

Desde octubre de 2021, Nadia Fettah ocupa la cartera. Procedente del sector asegurador y del ámbito privado, también es una figura del RNI y forma parte de la dirección política del partido.

En casi dos décadas, el Ministerio de Economía y Finanzas ha estado dirigido, por tanto, por personalidades vinculadas al RNI, con la única excepción del paso de Nizar Baraka entre 2012 y 2013.

El interés por esta cartera no responde únicamente a su dimensión simbólica. El Ministerio de Economía y Finanzas concentra algunos de los principales instrumentos de la acción pública: elaboración y ejecución presupuestaria, política fiscal, gestión de la deuda, programación de las inversiones públicas, financiación de la economía y relaciones con las instituciones financieras internacionales.

En este contexto, controlar este departamento constituye un importante objetivo político para cualquier formación llamada a participar en el próximo Gobierno.

Esta es precisamente la razón por la que las declaraciones de Talbi Alami adquieren una relevancia particular. Al afirmar que Lekjaa no asumirá el Ministerio y que Nadia Fettah conservará el cargo, el dirigente del RNI parece cerrar, antes incluso de las elecciones, la puerta a una eventual reivindicación del PAM.

La cuestión de Fouzi Lekjaa es especialmente sensible porque no se trata de un candidato ajeno al Ministerio. Desde octubre de 2021 ocupa el puesto de ministro delegado encargado del Presupuesto, dependiente de Nadia Fettah.

Además, el Presupuesto constituye su antiguo terreno profesional. Inspector de Finanzas, Lekjaa desarrolló buena parte de su carrera en la Dirección de Presupuestos, que pasó a dirigir en 2011. Conoce, por tanto, desde dentro los mecanismos de elaboración presupuestaria, los arbitrajes entre departamentos ministeriales y los procedimientos que estructuran la ley de finanzas.

Su paso de la alta administración al Gobierno en 2021 no supuso, por tanto, una ruptura con su trayectoria. Nombrado ministro delegado encargado del Presupuesto, Lekjaa permaneció dentro del mismo ámbito que conocía desde hacía años, hasta el punto de conservar el mismo despacho que ocupaba cuando dirigía la Dirección de Presupuestos. De este modo, prolongó dentro del Ejecutivo una trayectoria construida en torno a las finanzas públicas y los mecanismos presupuestarios del Estado.

Esta particularidad ayuda a explicar su creciente protagonismo en los debates presupuestarios. Desde su llegada al Gobierno se ha ido estableciendo una distribución de funciones dentro del Ministerio de Finanzas. Nadia Fettah aparece más vinculada a la dimensión económica y financiera del departamento, especialmente a las relaciones con instituciones internacionales como el FMI y el Banco Mundial, así como a las operaciones de financiación en los mercados internacionales. Lekjaa, por su parte, ha ganado peso en materia presupuestaria, en los arbitrajes y en la defensa técnica del proyecto de ley de finanzas ante el Parlamento. Esta distribución también se refleja en el papel que desempeña en la gestión de varias direcciones estratégicas del Ministerio, entre ellas la Dirección General de Impuestos, la Tesorería General del Reino y la Administración de Aduanas e Impuestos Indirectos, lo que refuerza su peso en los principales resortes operativos y presupuestarios del departamento.

Esta distribución de funciones ha alimentado en algunos círculos políticos una percepción cada vez más extendida. Nadia Fettah sería la ministra de derecho, mientras que Fouzi Lekjaa sería, en la práctica, el «verdadero» ministro de Finanzas. Esta lectura no se corresponde, evidentemente, con la estructura institucional del Gobierno, en la que Nadia Fettah sigue siendo la única titular de la cartera. Refleja más bien el peso adquirido por Lekjaa en la gestión de los asuntos presupuestarios, su participación en los arbitrajes y su presencia en varios resortes estratégicos del Ministerio.

La entrada de Lekjaa en el PAM cambia el escenario

Hasta hace poco, la posibilidad de que Lekjaa asumiera la dirección de todo el departamento podía parecer una prolongación natural de su trayectoria. Contaba con experiencia administrativa, un profundo conocimiento del Presupuesto y cinco años de experiencia gubernamental. Pero su entrada oficial en el PAM, en julio de 2026, cambió profundamente la naturaleza del debate.

El ministro delegado encargado del Presupuesto ya no es únicamente un tecnócrata con gran visibilidad. Se ha convertido en un dirigente político que participa en la competición electoral bajo las siglas de una formación que se encuentra precisamente enfrentada al RNI.

El Ministerio de Finanzas adquiere así una dimensión partidista. Una eventual llegada de Lekjaa al frente del departamento ya no sería únicamente un ascenso administrativo o gubernamental. También supondría una importante victoria política para el PAM.

Esto permite comprender mejor el alcance de la advertencia contenida en la grabación atribuida a Talbi Alami.

Al declarar que Lekjaa no «verá» este Ministerio si el RNI mantiene la presidencia del Gobierno, el dirigente del partido de la paloma parece querer cerrar, al menos políticamente, una de las hipótesis que podrían surgir durante las negociaciones posteriores a las elecciones.

Queda una cuestión central: ¿se limita realmente la ambición de Fouzi Lekjaa al Ministerio de Economía y Finanzas?

Desde su llegada al PAM, las especulaciones sobre sus ambiciones políticas han aumentado. Algunos observadores consideran ahora que estas podrían ir más allá de la cartera de Finanzas. Su ascenso ha alimentado incluso las hipótesis sobre un papel de primer nivel dentro del Ejecutivo y, en una perspectiva más ambiciosa, sobre una eventual aspiración a dirigir algún día el Gobierno.

Su perfil reúne varias cualidades que rara vez coinciden en un mismo dirigente: una larga experiencia en la alta administración, un profundo conocimiento de las finanzas públicas, experiencia ministerial, una fuerte proyección internacional a través del fútbol y, ahora, una implantación política dentro del PAM.

Su entrada en política se produce, además, en un momento en el que el partido busca reforzar su peso en la próxima mayoría y consolidarse como uno de los principales polos de poder tras las elecciones legislativas.

Desde esta perspectiva, el Ministerio de Finanzas podría ser tanto un objetivo en sí mismo como una etapa dentro de una trayectoria política más ambiciosa.

El comunicado ofensivo del RNI contra las operaciones de captación de cargos electos y candidatos, el paso de Lekjaa al PAM y, ahora, la filtración de las declaraciones de Talbi Alami muestran una confrontación que ya no se limita al control de las circunscripciones electorales.

Ambas formaciones miran ya hacia el escenario posterior al 23 de septiembre. El RNI busca preservar su posición dominante dentro de la mayoría y, con ella, el control de algunas carteras estratégicas. El PAM, por su parte, pretende convertir sus nuevas incorporaciones y su peso electoral en capacidad de negociación durante la formación del próximo Gobierno.

En este pulso, el Ministerio de Economía y Finanzas aparece como uno de los primeros indicadores de la relación de fuerzas que se perfila.

La cuestión ya no es quizá únicamente quién será el próximo ministro de Finanzas. También se trata de determinar qué lugar pretende ocupar Fouzi Lekjaa en el Marruecos político posterior al 23 de septiembre.

Y precisamente esto podría explicar por qué, en el entorno del RNI, la batalla sobre su eventual llegada al Ministerio de Finanzas ha comenzado antes incluso de que los electores acudan a las urnas.

Por Wadie El Mouden
El 28/08/2026 a las 09h50