El Tribunal Supremo estableció el pasado 29 de junio que las personas interceptadas en el mar cuando intentan alcanzar a nado Sebta o Melilla no pueden ser devueltas inmediatamente a Marruecos. El fallo, difundido el 8 de julio, abrió una brecha operativa que, según el CNI, Interior y las autoridades marroquíes, fue explotada por las redes de tráfico de personas y amplificada mediante mensajes engañosos en las redes sociales.