Los líderes del Partido Popular, como su presidente, Alberto Núñez Feijóo; la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y el presidente de Ceuta, Juan Vivas, siguen empeñados en envenenar las relaciones entre Marruecos y España y llevarlas hasta el límite. En su afán por demostrar al electorado español que son políticos de armas tomar, que «no cejarán» ante Marruecos y que «no se bajarán los pantalones», han decidido trasladar ahora su campaña antimarroquí al Parlamento Europeo.