Las circunstancias del incidente ponen de manifiesto que algunos transportistas no respetan las condiciones acordadas con el Ejército maliense para proteger los desplazamientos de los camiones. Según nuestra fuente, el acuerdo establece dos días de tránsito semanal con escolta militar, los miércoles y los sábados. El dispositivo busca proteger a los transportistas en una ruta expuesta a incursiones y ataques de grupos armados.
El funcionamiento de los convoyes está claramente establecido. Los camiones circulan agrupados en el centro del dispositivo, flanqueados por vehículos militares todoterreno tipo Land Rover. Un helicóptero vigila el recorrido desde el aire. La organización permite atravesar las zonas de riesgo con mayores garantías de seguridad. Sin embargo, algunos conductores, tras llegar al puesto fronterizo de Gougui, reanudan la marcha sin esperar al siguiente convoy y se adentran solos en la carretera, fuera de los horarios previstos.
El conductor que aparece en el vídeo habría quedado aislado precisamente en esas circunstancias. Su camión no formaba parte de un convoy y, por tanto, no contaba con la protección militar prevista. El todoterreno que aparece al fondo de la grabación tampoco pertenecería al Ejército maliense, pese a lo que podría sugerir el vídeo, sino a mercenarios que intercambiaban disparos con hombres armados ocultos en el bosque. Según nuestra fuente, estos últimos tienen encomendada la vigilancia y protección de esa ruta, utilizada por los camiones.
Atrapado en medio de la situación, el camionero marroquí, visiblemente aterrorizado, logró salir ileso. El incidente habría ocurrido justo después de la zona de seguridad, a la salida de Nioro du Sahel.
Leer también : Seis camiones marroquíes incendiados en el norte de Malí: lo que se sabe
Para nuestra fuente, el episodio debe servir de advertencia a los transportistas que siguen circulando al margen de las condiciones acordadas. «Nadie puede garantizar su seguridad si no respetan las instrucciones», subraya, y lamenta que estas conductas pongan en peligro no solo a los conductores implicados, sino también al conjunto de los profesionales marroquíes que operan en esa ruta. Estas decisiones individuales exponen a todos y perjudican a los transportistas que sí cumplen las normas y esperan a las escoltas militares antes de desplazarse.
